Piercing de nariz: nostril o septum, qué diferencia hay y cuál elegir

Piercing · Santos Tattoo & Barber ·

El nostril va en el lateral de la nariz y suele llevarse con un pendiente o un aro pequeño; el septum atraviesa el tabique y se puede esconder. La elección depende de tu anatomía, de tu estilo y de tu trabajo. Antes de decidir, que un anillador mire tu nariz en persona.

Dos piercings, dos zonas, dos maneras de llevarlo

Cuando alguien dice «quiero un piercing en la nariz», lo primero que preguntamos es en qué parte. Porque en la nariz caben varios, y los dos que más se piden son el nostril y el septum. El nostril va en el lateral de la nariz, en el ala, y es el clásico: lo ves a la legua y le da un toque muy marcado a la cara. Se suele llevar con un pendiente pequeño, de bola o de aro fino, y entra en la mayoría de los estilos. El septum atraviesa el tabique que separa las dos fosas nasales. Se coloca en una zona más fina, justo delante de la parte dura del cartílago, y tiene una ventaja enorme: puede esconderse. Con la joya girada hacia arriba, dentro de la nariz, nadie lo ve, y eso lo hace muy cómodo para quien trabaja en un sitio con normas estrictas. Cada uno cambia la expresión de la cara de una manera distinta. El nostril la pone más personal y más suave, el septum la hace más llamativa y más atrevida. Sirve para pensarlo: ¿quieres que se vea siempre o que se vea cuando tú quieras? Esa pregunta ya resuelve la mitad de la decisión. Lo demás depende de tu anatomía, y eso solo se ve con la nariz delante.

Dolor: qué se siente y por qué cambia de una persona a otra

Es la pregunta de todos. Y la respuesta sincera es que depende, pero con matices. El nostril se suele describir como un pinchazo rápido y agudo, que se pasa en segundos, aunque a menudo lloran los ojos, algo normal en la zona. Muchos lo colocan entre los piercings que menos molestan. El septum tiene fama de doler más, aunque las experiencias son muy variables: hay quien apenas lo nota y hay quien dice que es más una sensación de presión. Cuando se hace en la zona adecuada del tabique, la piel es fina y el piercing atraviesa con facilidad. Si el tabique está desviado o hay poco espacio, puede resultar más molesto. Lo importante es que el dolor es muy personal, y que lo que condiciona más es el estado de ánimo: si llegas tenso, todo duele más. Algunos consejos prácticos: come algo antes, no vengas con prisa, respira hondo en el momento y avisa si necesitas parar. Un caso que vemos muchas veces: alguien llega convencido de que va a dolerle muchísimo, se sienta, respira y al terminar dice «¿ya está?». La anticipación suele ser peor que el pinchazo. Si te inquieta, cuéntanoslo y vamos con calma.

Cicatrización: tiempos y cuidados

El nostril suele cicatrizar más rápido que el septum, aunque ninguno de los dos es instantáneo. Lo que se lee habitualmente son unas pocas semanas en el nostril y algo más en el septum, pero son referencias: cada cuerpo tiene su ritmo, y hay quien tarda más por sensibilidad, por roces o por no seguir las pautas. Tu anillador te dará las instrucciones concretas, que son las que cuentan. Hay unas ideas comunes que ayudan. Lava siempre las manos antes de tocar la zona, y no juegues con la joya ni la gires sin necesidad. Limpia como te indique el estudio, normalmente con suero fisiológico, y evita productos agresivos. No cambies la joya antes de que te lo permitan. Ten cuidado con los roces: la nariz se toca mucho, y los pañuelos, las toallas, las mascarillas o dormir de lado pueden irritarla. El septum, además, no está tan expuesto a golpes como el nostril, que sí se engancha con el pelo o las camisetas. En Castelldefels, con la playa de por medio, conviene evitar el mar y la piscina mientras cicatriza, algo que hablamos en cada cita. Si ves algo que te preocupa, enrojecimiento fuerte o dolor que va a más, escríbenos y, si hace falta, consulta con un profesional sanitario.

Joya: pendiente, aro o barra, y de qué material

Aquí hay un punto de sorpresa. Mucha gente llega con la idea de un aro, porque es lo que ha visto en fotos. Pero en un piercing recién hecho, lo habitual es empezar con una joya recta, de tipo barra o pendiente de bola, que sea más fácil de limpiar y que se mueva menos. Los aros se suelen dejar para después, cuando la zona ya está cicatrizada, porque tienden a moverse y a irritar al principio. Esto lo decide tu anillador según tu anatomía, y es mejor seguir su consejo. En el septum, además de las barras, hay aros, medias lunas y herraduras, que se pueden girar hacia arriba para esconderlas. En cuanto al material, lo que más se recomienda para piercings nuevos es el titanio de grado implante, por ser ligero y bien tolerado, y también hay acero de calidad y oro macizo de buena ley. Evita las joyas baratas, las bañadas en oro y las de bisutería: pueden soltar metales que irritan. Si sabes que eres sensible a algún metal, como el níquel, díselo al anillador antes de elegir. Elegir bien la joya al principio ahorra molestias durante meses, y es lo que luego te permite cambiarla con confianza.

Cómo saber cuál te conviene a ti

No hay una respuesta universal, pero sí unas preguntas que ayudan. La primera es el estilo: si quieres un detalle fijo que se vea siempre, el nostril; si prefieres algo con más presencia y la opción de ocultarlo, el septum. La segunda es el trabajo o el entorno: si tienes un código de vestimenta estricto, el septum que se esconde puede ser ideal. La tercera es la anatomía, y es la clave. No todas las narices permiten un septum cómodo: depende de cómo sea el tabique, de si está desviado, de la zona blanda que haya disponible. Tampoco todas las alas de la nariz se prestan igual a un nostril. Eso se ve en persona, en la consulta, con las manos y con un espejo. A veces nos llegan personas con una idea fija, y después de mirar su nariz, les proponemos otra posición o otro lado, y el resultado es mucho más armonioso. Una pauta que damos a quien duda entre los dos: empieza por el nostril, que es menos comprometido, y si te gusta, el septum puede venir después. Y no tengas prisa: es preferible hacerlo bien que hacerlo rápido. Si quieres decidirlo con nosotros, escríbenos o pasa por el estudio y te lo vemos.

Primera vez: qué pasa el día de la cita

Llegas, hablamos un rato sobre lo que quieres, miramos tu nariz, y confirmamos la zona y la joya. Después te explicamos el proceso y las pautas de cuidados, firmas el consentimiento y marcamos el punto exacto para que lo veas antes de hacerlo. Esa marca es importante, porque es el momento de decir «un poco más arriba» o «más a la izquierda». Cuando todo está claro, el piercing se hace en cuestión de segundos, y la joya se coloca en el mismo momento. Al terminar, te damos las instrucciones de limpieza y te contamos qué es normal en los primeros días, como un poco de sensibilidad o enrojecimiento ligero. Si eres menor de edad, hay normas sobre el consentimiento que conviene consultar antes, escríbenos y te explicamos lo que se necesita. Para reservar, entra en Booksy o escríbenos por Instagram, @santos_tattoobarber. Estamos en Carrer Arcadi Balaguer, 76, en Castelldefels. Y si estás de vacaciones y quieres hacértelo, avísanos con tus fechas: es mejor hacerlo al principio del viaje para tener tiempo de resolver dudas. Y si no tienes claro qué piercing quieres, pasa a vernos. Nos lo cuentas y te decimos sinceramente qué le va mejor a tu cara y a tu nariz.

Preguntas frecuentes

¿Qué piercing de nariz elegir: nostril o septum?

El nostril va en el lateral y se ve siempre; el septum atraviesa el tabique y se puede esconder. Depende de tu estilo, de tu trabajo y de tu anatomía. Un anillador mira tu nariz en persona y te dice cuál encaja mejor.

¿Duele más el septum o el nostril?

El nostril se describe como un pinchazo rápido; el septum tiene fama de doler más, pero depende mucho de la persona y de la anatomía. En ambos casos el dolor dura segundos. Come algo antes y respira hondo.

¿Cuánto tarda en cicatrizar un piercing de nariz?

El nostril suele tardar unas semanas y el septum algo más, pero cada cuerpo tiene su ritmo. Tu anillador te da las pautas concretas. Evita tocarlo, cambiar la joya antes de tiempo y el mar o la piscina mientras cicatriza.

¿Es mejor empezar con un aro o con un pendiente?

Lo habitual es empezar con una barra o pendiente de bola, que es más fácil de limpiar y se mueve menos. El aro suele ir después, cuando ya ha cicatrizado. Tu anillador decide según tu nariz.

¿Se puede esconder un piercing de nariz para trabajar?

El septum sí, girando la joya hacia dentro de la nariz. El nostril no. Si tienes normas de vestimenta estrictas, cuéntanoslo y te recomendamos la opción que mejor encaja.

¿Dónde me hago un piercing de nariz en Castelldefels?

En Santos Tattoo & Barber, en Carrer Arcadi Balaguer, 76, Castelldefels. Reserva por Booksy o escríbenos por Instagram, @santos_tattoobarber, y miramos tu nariz para ver qué piercing te va mejor.

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